ALUMINOSIS
Se denomina aluminosis a una patología del hormigón, que se manifestó especialmente en las viguetas de los forjados de los edificios, por la cual el hormigón utilizado pierde sus propiedades haciéndose menos resistente y más poroso, poniendo así en peligro la estabilidad del edificio.
Dicha patología se debe al cemento aluminoso que era empleado en la fabricación de viguetas ya que fraguaba más rápidamente que con los cementos tradicionales, reduciendo el tiempo de fraguado y la resistencia final que era superior al cemento tradicional.
Este cemento, de rápido endurecimiento y alta resistencia inicial, tiene unos cincuenta años de vida útil pero es fácilmente alterable, debido a que contiene una alta concentración de alúmina, lo que le provoca cambios químicos ante determinados agentes, alterando sus propiedades.
Los agentes que actúan son atmosféricos, de modo que el problema se circunscribió a los edificios de ciertas localidades, a altas temperaturas y humedades, como los de clima marítimo o por cercanía de industrias que emiten gases que los contienen. Esto hace que el cemento ocupe menos, por tanto tenga menos densidad y en consecuencia más poros, entonces pierde resistencia mecánica y la humedad penetra provocando la oxidación de las armaduras de las viguetas. A altas temperaturas y humedades la estructura de este cemento pasa de hexagonal a cúbico.
Cuando un edificio padece aluminosis, las zonas más frecuentes donde se suele dar la conversión del cemento son: cuartos de baño y cocinas, cubiertas, forjados sanitarios sin ventilación, bodegas, depósitos, invernaderos y lagares.En España, los daños se han observado generalmente en las viguetas y semiviguetas pretensadas para los forjados.
En España se empleó especialmente este cemento entre 1950 y 1970 en pleno auge de la construcción
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